de María, rogad por nosotros
|
de María, rogad por nosotros
|
En esta fiesta del Señor tenemos la ocasión de agradecer a Jesús su presencia en nuestras vidas y el haberse instalado en nuestro barrio, ya que es muy normal que hoy se pasee por nuestras calles y nos sonría.
El Señor nos sigue invitando a comer su cuerpo y beber su sangre. Meditemos en esta fiesta sobre la gran necesidad de recibir el Pan de Vida en el que Jesús mismo nos alimenta.
«Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno”
En esta escena Dios se nos manifiesta y nos manifiesta la verdad del origen de la vida. Isabel, con su vida puesta en las manos del Altísimo, se siente llena del Espíritu Santo y conoce la verdad de la Encarnación. El niño salta en su seno ante la presencia de Jesús dentro de María y es que los dos ya son seres humanos amados y queridos por el Señor de la Vida. Uno de ellos además es Dios y el otro su profeta.
Padre, ten compasión de las mujeres en trance de abortar y hazles conocer la verdad sobre el ser que llevan dentro. Dales fortaleza y ayuda para que puedan elegir la vida y se alejen del terrible pecado del aborto. Amén.
Debe estar conectado para enviar un comentario.