Aventura de vivir
Vivir
Caminar ligero de equipaje, caminar sereno y tranquilo, caminar dejando las huellas, caminar como tú, Jesús. Eso es vivir
Reyes Magos, sabios y santos
Ellos se dejaron conducir por la luz que Dios puso en sus vidas y recibieron la gran gracia de ver en su vida mortal el Creador de la luz. Sabios, humildes y santos llegaron a Dios y lo adoraron en un Niño pequeño en los brazos de su Madre, una mujer judía de una aldea llamada Nazaret. Bendita sea la Luz de Dios que les permitió ver en la oscuridad la salvación y buscarla en lo sencillo y pobre ante el mundo. Queridos Reyes Magos: benditos seáis por siempre por vuestra enseñanza: «Apresuraos y poneos en el camino del Amor hacia Dios».
Encuéntralo
¡Tarde te amé,
hermosura tan antigua y tan nueva,
tarde te amé!
Y ves que tú estabas dentro de mí y yo fuera,
Y por fuera te buscaba;
Y deforme como era,
Me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste.
Tú estabas conmigo mas yo no lo estaba contigo.
Me retenían lejos de ti aquellas cosas
Que, si no estuviesen en ti, no serían.
Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera:
Brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera;
Exhalaste tu perfume y respiré,
Y suspiro por ti;
Gusté de ti, y siento hambre y sed;
Me tocaste y me abrasé en tu paz.
San Agustín
Ama











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