Ayer visité tres cementerios.
Quiero dar gracias a Dios porque en ellos tuve la certeza de que no había nadie. Puse flores para que otros supieran que yo amo a los VIVOS en DIOS que algún día fueron mi familia. Pero en el fondo creo que perdí algo el tiempo. Ellos ya no están allí. Viven fuera del espacio (no hay allí o aquí) y del tiempo (no hay antes o después) y ya son familia de Dios. Yo también soy familia de Dios, va más allá del parentesco de sangre. Es la fraternidad de un Padre común.
Los restos de un traje que vistieron en este mundo, sólo eso es lo que encontre.
En Dios y en la Comunión de los Santos somos unidos en el Amor.
Que Dios la bendiga.
Sus palabras tienen mucha razon, en los cementerios no hay vida sino solo muerte y despojos la Vida fluye a raudales del cuerpo llagado del Señor Jesus, la felicito por su Espacio aunque discrepo con usted en algunas terminos me alegro cuando una persona testifica del Señor y de Su Santo Espiritu.
Fraternalmente me despido de usted.
Que Dios la siga bendiciendo.
Atte.
Pastor. Victor Rodriguez.
MINISTERIO INTERNACIONAL EMANUEL
YAHUSHUAH HA MASHIAJ.