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María Reina
Jesús
Te miro Señor y la alegría me desborda, estás ahora y aquí conmigo, tu Luz me envuelve y me llena de tu Sabiduría. Tu sangre embriaga mi alma y tu agua calma mi sed. Maestro, que siempre bien dices de mí, encontrarte en el camino de mi vida fue mi gran éxito. Nada temo porque Tú vas conmigo, amigo fiel que cuando hablas llenas de alegría mi alma.
Poderoso Jesús que has vencido a la muerte, creo que algún día me llamarás a la Vida, entonces cesarán los miedos y permanecerá el Amor.
La grandeza de Dios

– Señor: Eres tan grande que es imposible dar tu talla.
– No te preocupes, yo me bajé a la tuya y me hice hombre.
La familia
Es uno de los maravillosos inventos de Dios. “ Es buena” dijo el Señor cuando la vio.
Cuando la tienes puede que no la aprecies tanto como cuando te falta. En ella aprendes a amar, es la escuela perfecta para caminar a Él. Todos los bienes se comparten y lo que es de uno es de los otros si lo necesitan. En ella tenemos acogimiento y amor. Nos sentimos amparados y apreciados, nos ayudan a mejorar en nuestros defectos y nos apoyan en los proyectos. Pero, para que sea así, necesita una condición: que todos sus componentes renuncien al egoísmo.











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