El gran silencio

Ayer fui a ver esta película. Y mientras en mi mente se hacia el silencio, mi corazón se despojaba de todo lo que sobra para hacerle sitio a Él.
 
La quietud de quien contempla a Dios se refleja en la pantalla.
 
Cuando salí, sumergida en el silencio, sentí la agresividad de los ruidos exteriores con mucha fuerza. Había una música estridente que se mezclaba con los ruidos de las máquinas de jugar, las voces de los que hablaban muy alto para poder ser escuchados, los ruidos de las propapagandas de los distintos establecimientos del Centro Comercial, el olor a palomitas mezclado con tapas de tortilla…los sentidos comenzaron a protestar como nunca, ya que durante 3 horas habían estado percibiendo la paz para la que fueron creados.
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