Santos Arcángeles

“Hubo un combate en el cielo : Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón” (Ap 12,7)

        En la perfección de su naturaleza espiritual, los ángeles están llamados desde el principio, en virtud de su inteligencia, a conocer la verdad y a amar el bien que conocen en la verdad de modo mucho más pleno y perfecto que cuanto es posible al hombre. Este amor es el acto de una voluntad libre… que significa posibilidad de hacer una elección en favor o en contra del Bien que ellos conocen, esto es, Dios mismo. Hay que repetir aquí lo que ya hemos recordado a su debido tiempo a propósito del hombre: creando a los seres libres, Dios quiere que en el mundo se realice aquel amor verdadero que sólo es posible sobre la base de la libertad. Él quiso, pues, que la creatura, constituida a imagen y semejanza de su Creador, pudiera, de la forma más plena posible, volverse semejante a Él: Dios, que «es amor» (1 Jn 4, 16). Creando a los espíritus puros, como seres libres, Dios, en su Providencia, no podía no prever también la posibilidad del pecado de los ángeles. Pero precisamente porque la Providencia es eterna sabiduría que ama, Dios supo sacar de la historia de este pecado… el definitivo bien de todo el cosmos creado.

De hecho, como dice claramente la Revelación, el mundo de los espíritus puros se divide en buenos y malos… ¿Cómo comprender esta oposición?… Los Padres de la Iglesia y los teólogos no dudan en hablar de «ceguera», producida por la supervaloración de la perfección del propio ser, impulsada hasta el punto de velar la supremacía de Dios que exigía, en cambio, un acto de dócil y obediente sumisión. Todo esto parece expresado de modo conciso en las palabras «¡No te serviré!» (Jer 2, 20), que manifiestan el radical e irreversible rechazo de tomar parte en la edificación del reino de Dios en el mundo creado. «Satanás», el espíritu rebelde, quiere su propio reino, no el de Dios, y se yergue como el primer «adversario» del Creador, como opositor de la Providencia, como antagonista de la amorosa sabiduría de Dios. De la rebelión y del pecado de Satanás, como también del pecado del hombre, debemos concluir acogiendo la sabia experiencia de la Escritura, que afirma: «En el orgullo está la perdición» (Tob 4, 14)

Beato Juan Pablo II
Audiencia general del  23/07/1986

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Susurros al alma

Existes porque sin ti la creación no estaría completa, tú eres el motivo por el que Yo subí a una cruz y traspasé la puerta de la muerte, rompiendo sus cerrojos.  Sonrío de gloria al verte.

No temas si tu corazón está roto ya que mi especialidad es sanarlo. Sólo Yo soy capaz de reconstruirlo de nuevo y ponerlo a funcionar para lo que fue creado: para amar. Si tu corazón está herido,  no temas acercarte a Mí. Soy el único capaz de borrar las cicatrices.

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Nuestra Señora de los Dolores

La mujer que sigue a Cristo es valiente y arriesgada, está de pie ante la cruz con la convicción de que a los tres días resucitará. Esta mujer no se deja  amedrentar por los miedos, al contrario, buscando apoyo en el Espíritu Santo los vence y sigue a su Señor.

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El Verbo

«Todo lo que hace es admirable: hace oír a los sordos y hablar a los mudos»

        Comentario al Evangelio de este domingo según San Marcos 7,31-37 de Juan Taulero (hacia 1300-1361), dominico en Estrasburgo
Sermón 49

.    Es preciso que examinemos de cerca qué es lo que hace que el hombre sea sordo. Por haber escuchado las insinuaciones del Enemigo y sus palabras, la primera pareja de nuestros antepasados han sido los primeros sordos. Y nosotros también, detrás de ellos, de tal manera que somos incapaces de escuchar y comprender las amables inspiraciones del Verbo eterno. Sin embargo, sabemos bien que el Verbo eterno reside en el fondo de nuestro ser, tan inefablemente cerca de nosotros y en nosotros que nuestro mismo ser, nuestra misma naturaleza, nuestros pensamientos, todo lo que podemos nombrar, decir o comprender, está tan cerca de nosotros y nos es tan íntimamente presente como lo es y está el Verbo eterno. Y el Verbo habla sin cesar al hombre. Pero el hombre no puede escuchar ni entender todo lo que se le dice, a causa de la sordera de la que está afectado… Del mismo modo ha sido de tal manera golpeado en todas sus demás facultades que es también mudo, y no se conoce a sí mismo. Si quisiera hablar de su interior, no lo podría hacer por no saber dónde está y no conociendo su propia manera de ser…

¿En qué consiste, pues, este cuchicheo dañino del Enemigo? Es todo este desorden que él te hace ver y te seduce y te persuade que aceptes, sirviéndose, para ello, del amor, o de la búsqueda de las cosas creadas de este mundo y de todo lo que va ligado a él: bienes, honores, incluso amigos y parientes, es decir, tu propia naturaleza, y todo lo que te trae el gusto de los bienes de este mundo caído. En todo esto consiste su cuchicheo…

        Pero viene Nuestro Señor: mete su dedo sagrado en la oreja el hombre, y la saliva en su lengua, y el hombre encuentra de nuevo la palabra.

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8 de septiembre

      Nacimiento de la Virgen María
Obra de Alejo Fernández. Catedral de Sevilla

Sin ti, Él no estaría esperándome en el Sagrario, sin ti el cielo y la tierra estarían separados por un abismo infranqueable ya que el puente que los une no habría nacido. Sin ti la humanidad hubiera sido toda pecadora. Tú, modelo y guía para todos, brillas con la luz del Espíritu y reinas por amor de Dios.

María, ruega por nosotros, enfermos del corazón, para que la salud y vitalidad del Espíritu nos invadan. Amén

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